LA FELICIDAD PRODUCE RESULTADOS: CONOCE POR QUÉ ES IMPORTANTE MEJORAR LA GESTIÓN DEL TALENTO HUMANO

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Si analizamos los últimos informes del World Economic Forum y McKinsey, nuevas realidades son parte de nuestra vida, estamos viviendo un 2022 lleno de retos y desafíos; es por esto que, actualmente, los departamentos de Talento Humano y líderes deben fortalecer sus habilidades y competencias, enfocando sus energías en un pensamiento innovador para encontrarle sentido a sus acciones.

Si nos centramos en el cliente interno, generaremos un cambio en las percepciones de las personas y los equipos. En estos nuevos escenarios, prima la corresponsabilidad entre la empresa y los colaboradores, lo cual significa que la organización basa sus valores en la confianza y transparencia con sus clientes internos, mientras que los colaboradores se comprometen en autogestionarse. Ya algunos países incluyen dentro de su plan de desarrollo la felicidad y el bienestar laboral como variables prioritarias en la calidad de vida de las personas; por tanto, es hora de que todos los países de Latinoamérica tomen esta decisión.

Entran al escenario nuevos jugadores: espacios y labores en modalidad remoto; por su parte, los presenciales con distanciamiento, nuevos indicadores para medir la productividad, el bienestar y la creatividad, así como formas de trabajo ágiles, flexibles, mentalidad digital y análisis de datos para que la experiencia de los colaboradores y clientes sea memorable, aunque nos encontremos en la virtualidad.

Ya existen empresas que tienen dentro de su cultura el bienestar de sus colaboradores, utilizando herramientas como el Job Crafting, creada por Amy Wrzesniewski —docente de Yale School of Management—, Justin M. Berg —consultora de Investigación y Desarrollo— y Jane E. Dutton —profesora de Negocios, Administración y Psicología—. Esta metodología permite dar un nuevo enfoque al puesto de trabajo, a través de un cambio proactivo, adaptado a la forma de ser de cada persona, permitiendo rediseñar las tareas para lograr mejores resultados.

Se trabaja en 3 pilares: la forma cómo nos relacionamos o interactuamos con las personas que tenemos en nuestro entorno; de qué forma hacemos las tareas, el colaborador decide si añade o quita actividades de su rutina diaria, se construye a partir de las aptitudes y habilidades, se eligen “los cómo”. El tercer pilar es el diseño del conocimiento, un cambio de mentalidad al transformar la percepción que tiene la persona de su trabajo, cambia el sentido de lo que hacemos; un ejemplo sería: cambias sábanas en un hotel o aportas a que la experiencia del cliente sea memorable.

Otro modelo exitoso, que cada vez toma más fuerza en las organizaciones, es el CHO —Chief Happiness Officer—, que se traduce como un director de felicidad. En esta metodología, un responsable de la empresa se encarga de planear, implementar, crear y manejar cambios positivos, generando beneficios y oportunidades para el bienestar de los colaboradores, clientes y accionistas; pero, debe “ser feliz”, coherente e inspirador, una persona capaz de practicar los valores y tener la habilidad de transmitirlos. Un CHO conduce, primero, por el ejemplo. Este modelo impacta cuatro áreas:

1. Autoliderazgo positivo. Donde se promueve en nuestros colaboradores la capacidad de conocerse y liderarse. La autogestión es fundamental, si realmente queremos tener cambios en nuestra vida.

2. Estrés, compromiso y flow. Un programa más allá de pausas activas, donde las condiciones propician crecimiento, manejo del estrés, compromiso y flow. Realmente, los colaboradores encuentran un sentido a lo que hacen, su vida vale la pena para ellos y la organización.

3. Contratación y formación para la felicidad. La felicidad en el trabajo comienza desde la atracción, contratación de nuestra gente y requiere constante deliberada formación, donde la persona sienta que está creciendo como ser humano y, dentro de la organización, algo que se nos olvida, es que debe existir un proceso para prescindir de su servicio, uno de los momentos más duros de la vida de una persona.

4. Organizaciones positivas. En este último punto nos enfocamos en trabajar con los ejecutivos de las juntas directivas, orientadas a maximizar su desempeño e impactar directamente la cultura. Los valores, la misión y visión deben estar alineados. Los líderes comprometidos con el bienestar de su personal son los únicos que podrán tener colaboradores felices.

Son muchos los beneficios de implementar un programa de felicidad productiva, estas buenas prácticas incrementan el sentimiento de control, alinean lo personal y profesional, aumentan el compromiso, disminuyen el estrés, ausentismo, atraen, fidelizan el talento, entre otras.

Las prioridades cambiaron, la flexibilidad, adaptación, salud física, mental, seguridad psicológica, higiene y protocolos, antes no existían en las agendas; no obstante, actualmente, juegan un papel fundamental. Los departamentos de Talento Humano deben ampliar su área de influencia para gestionar y potencializar el capital humano. Anteriormente, el foco estaba en lo que tenían que hacer los colaboradores, sus funciones; hoy, ese foco debe orientarse en los talentos y virtudes, en potencializar las habilidades de trabajo del ecosistema, impactando así toda la cadena de valor.

Los nuevos desafíos nos abrirán al mundo para tomar las decisiones adecuadas y afrontar nuevos retos, donde primarán las personas, pero aprendiendo a vivir con la tecnología y robotización de muchos procesos. No olvidemos que somos seres humanos, relacionándonos con otros seres humanos. Los robots jamás podrán tener emociones, sentimientos, sueños, ilusiones; tampoco son empáticos, ni compasivos. Los invito a que construyamos juntos una agenda 2023, enfocada en el talento de las personas, con estrategias orientadas a fortalecer a nuestros líderes, con el fin de que se conviertan en gestores de talento, sean vinculativos, incluyentes e inspiradores, brindando condiciones adecuadas para fortalecer a los seres humanos dentro de las organizaciones. Diseño de metodologías ágiles, transparentes; menos reglas, más confianza, apertura al cambio y anticipación, serán los nuevos retos de los líderes de hoy. ¡El momento es ahora!, estoy convencida de que la felicidad y productividad van de la mano.

Artículo original: Revista Enfoque lifestyle

Ana Maria Pelaez
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